Alejandra Guzmán visitará al menos dos veces al año la mesa de operaciones hasta que se muera, pero esta circunstancia no significa que deje de trabajar o cancele shows, porque está bien organizada.

Ella ha calendarizado sus operaciones y con base en eso programa sus conciertos. Por ejemplo, el más inmediato será en Aguascalientes el 23 de abril, y al día siguiente será operada de los glúteos para sanear la zona afectada por el metil metacrilato, un polímero que se usa para pegar piezas dentales y partes de discos, que en forma criminal le aplicaron Jeremías Flores Felipe, que se dice cirujano estético, y Valentina de Albornoz, dueña de lo que se suponía era un sitio especializado en mejorar la estética de las personas.

Alejandra comentó esto con el periodista Gustavo Adolfo Infante, muy al estilo Guzmán: “Yo no suspendo ningún compromiso. ‘Entre nalga y nalga’ (se refiere entre operación y operación), programo mis compromisos. En mayo estaré en Estados Unidos con mi gira y el 27 de septiembre en la Arena Ciudad de México, en un show espectacular y glamuroso. Viajaré a Nueva York para comprar las telas del vestuario que luciremos en la Arena. Yo le invierto dinero para presentar al público un espectáculo de poca”.

Y así se despidió de Gustavo, vía telefónica, con su rúbrica: “¡Qué viva el rock!”.