La Guzmán, serie que se estrenó ayer por Imagen Televisión, aborda la vida de la cantante, quien a pesar de su éxito ha tenido una vida de claroscuros. Desde el primer capítulo, la colombiana Majida Issa, quien interpreta a Alejandra Guzmán, retrata la relación fuerte y tirante que la rockera mantenía con su madre, Silvia Pinal. Alejandra Guzmán ha construido una exitosa carrera en el mundo del espectáculo, pero ese ascenso a la fama ha estado lleno de momentos difíciles, un sinfín de peleas, arranques de rebeldía, complicidad con sus hermanos, competencia con otras estrellas del espectáculo y problemas de salud. Todo lo que la cantante ha vivido se plasmará en la bioserie La Guzmán, la historia de ficción de una estrella del rock. Gracias a esta producción los televidentes conocerán la vida de una figura que nació frente a los reflectores, que es un torbellino en el escenario, que lleva la música, el arte y el baile en la sangre, un espíritu indomable que no sigue más que sus propias reglas. “No tengo nada que esconder, ésta soy yo, con mis defectos y también mis virtudes, y ustedes lo conocen y verán mucho más”, comentó Alejandra Guzmán a Gustavo Adolfo Infante para Imagen Televisión.  La Guzmán es una historia de clarososcuros, de batallas personales, donde, más de una vez, la protagonista se ha tenido que levantar para encontrar su propio camino y brillar con luz propia. La historia es protagonizada por Majida Issa, como Alejandra Guzmán; Carmen Madrid, quien le da vida a Silvia Pinal; Manuel Masalva, a Luis Enrique Guzmán, hermano menor de Alejandra y su incondicional; Esteban Soberanes es Emilio Guzmán, su tío y apoyo; Erick Elías, interpreta al padre de su hija Frida Sofía, además de Aleyda Gallardo, Paula Serrano, Paloma Ruiz y Laura Palma, entre otros. Fue en 1988 cuando Alejandra Guzmán arrancó su carrera artística en contra de su mamá, Silvia Pinal, pero 30 años de éxitos la avalan. Porque desde que empezó, acaparó las revistas y periódicos, fue el centro de atención en programas de radio y televisión, ya sea por sus escándalos o sus reconocimientos. Ha sido nominada en más de diez ocasiones al Latin Grammy, a los Premios Lo Nuestro; ha ganado La Gaviota de Plata en Viña del Mar, Los Premios Oye! y Las Lunas del Auditorio Nacional. Es vendedora de discos indiscutible; cabe recordar que Eternamente bella (1990) alcanzó en unos meses el millón de copias vendidas.