Después de que Brintey Spears anunciara sorpresivamente su ingreso a una clínica psiquiátrica sus fans de inmediato lanzaron un campaña en redes sociales en donde exigían su libertad, pues alegaban que estaba recluida en contra de su voluntad. De hecho, acusaban a Jamie Spears, su padre, se haberla encerrado. Tras su alta, la cantante apoyó lo dicho por sus admiradores y acudió con un juez para pedirle que le quitara la custodia a su papá y se la otorgara a su mamá. La cantante le dijo al juez que su progenitor la ingresó en el hospital pese a que ella no quería hacerlo, y de igual forma la obligó a consumir drogas. Asimismo el medio señaló que si el hospital aceptó a la intérprete de Toxic y Baby one more time en contra de su voluntad, recurrieron en un delito. Por otro lado, las autoridades sólo escucharon a Britney Spears y la mandaron evaluar, y será hasta conocer los resultados que el juez toma una decisión con respecto a la tutela de la exChica Disney.