Después de que el rapero y eterno polemista Kanye West anunciara, el Día de la Independencia de Estados Unidos, su intención de presentarse a las elecciones presidenciales, muchos se preguntan si hay posibilidades reales o todo encaja en una maniobra de promoción personal. Por surrealista que parezca en otras partes del mundo, la noticia no desentonó tanto en un país que posee un variado historial de celebridades del entretenimiento que han dado el salto a la política, con Ronald Reagan, Arnold Schwarzenegger, Clint Eastwood y el propio Donald Trump como fichajes destacados. Además, West ya había especulado sobre su incursión en la política en varias entrevistas y discursos grandilocuentes de galas de premios. Pero el aviso reciente es el más firme hasta la fecha: En una fecha señalada, con el lema “2020 VISION” y, esta vez sí, respaldado por su mediática esposa Kim Kardashian West. A falta de cuatro meses para los comicios, el músico no ha registrado oficialmente su candidatura en la Comisión de Elecciones Federales -Federal Election Commission (FEC)-, aseguró este martes un portavoz del organismo. Tampoco ha presentado una campaña, ni ha desplegado ninguna recogida de firmas y mucho menos negociado ser el candidato de alguno de los partidos minoritarios de Estados Unidos. Aún tiene tiempo, pero el plazo para registrarse como independiente ha expirado en un puñado de estados, algunos tan populosos como Nueva York y Texas.