Kim Kardashian festejó su cumpleaños número 39 el pasado fin de semana en una lujosa residencia de Palm Springs, propiedad de su madre Kris Jenner, y fiel a su costumbre, celebró el acontecimiento rodeada de amigos y familiares con el excéntrico lujo que la caracteriza. En esta ocasión, la empresaria se llevó una gran sorpresa con el “regalo” de su esposo Kanye West, quien le obsequió un millón de dólares, suma que el rapero entregó en nombre de su esposa a las fundaciones que la socialité mantiene para dar apoyo a las personas que se encuentran en prisión. Además del fastuoso regalo de su pareja, Kim recibió bolsas de exclusivas marcas, ropa de diseñador y productos de belleza. El menú de la reunión fue servido por el restaurante armenio favorito de la Kardashian, Carousel, en el que eligió como postre un tradicional puesto de churros. El lugar fue adornado con tonos dorados rosados y con un cartel que tenía la frase “Happy Kim Day”. Kim también recibió cientos de felicitaciones por parte de sus fans, a los correspondió poniendo en descuento su línea de ropa íntima. Se sabe que esto solo fue el inicio del festejo y que en los próximos días Kim podría recibir aún más sorpresas y regalos.