Kim Kardashian está muy orgullosa de su cuerpo, pero , eso se debe a que la socialite pasó a finales de 2016 a una cirurgía de remoción de costilla para tener una cinturita delgada.
La publicación afirma que Kim se rehusó a embarazarse otra vez para preservar su cintura de avispa, y por ello decidió contratar a un vientre de alquiler.
“Ella dijo que todo el dinero que pagó por la cirugía valió la pena”, asegura una fuente cercana a la esposa de Kanye West.