Marjorie de Sousa no se quedó callada ante el llanto de Julián Gil cuando se le impidió tomarse una foto afuera el Centro de Convivencia Familiar en la Ciudad de México y, también con lágrimas en los ojos le reclama a su expareja hacer este “show” y lo reta a hablar cara a cara.
“No entiendo… ¿Tú quieres una foto con nuestro hijo? Me puedes llamar. Vives en la esquina de mi casa. Tú puedes subir las veces que quieras. Llámame tú. No te has dignado un solo día en llamarme a ver siquiera como está el niño”, dijo Marjorie en entrevista con el matutino “Un nuevo día” de Telemundo.
“Por qué tantos insultos, por qué no tienes los pantalones de presentarte y hablar conmigo personalmente, por qué llamas a las cámaras”, cuestionó a la estrella de “Por amar sin ley”.
La actriz explicó que este fin de semana -cuando sucedió esta situación- tuvo que trabajar en Miami, dejando al pequeño Matías a cargo de su madre y de un amigo cercano a la familia llamado Rodrigo Cabazos, quien es la persona que le impide a Julián acercarse a su hijo.
“Esta persona ha hecho hasta dos horas de camino para buscarle un recipiente de leche a mi hijo y ayudarme”, dijo sobre el individuo que también trabaja como su estilista.
De Sousa comentó que lo ocurrido el sábado pasado: mi mamá se pone nerviosa porque está viendo todo, me llama y me dice qué hacemos, (yo le digo) pues nada, esperar a que salga, él trata de quitarle al niño en la entrada, ¿por qué haces esto (Julián)?
“Qué casualidad, que este fin de semana, que él decide presentarse después de que dice que nunca más va a regresar se presenta con todos los medios de comunicación, de la manera en que lo vieron… ¿Qué es este juego? Aquí el juego es un niño”, declaró al borde del llanto.
La venezolana aclaró que compartiría a su hijo con una condición: “Si quieres estar con el niño, no tengo problemas, llévate a la enfermera”.
Marjorie dejó en claro que está prohibido publicar imágenes de Matías Gregorio y si ella lo ha hecho, protege la cara para que no mostrar el rostro.