Se conocieron en la filmación del vídeo “Justify my love”, donde ambas se besaron apasionadamente frente a la cámara y tras eso, Madonna comenzó a perseguir a su coprotagonista con una serie de cartas y mensajes amorosos durante dos años. Al menos, así lo denunció ante The Sun, Amanda Cazalet, la modelo británica que en 1990 participó en el controvertido videoclip.
“Se obsesionó conmigo”, relató la mujer que hoy día tiene 53 años, está casada y es madre de dos niños.
“En ese momento no me ofendieron (las insinuaciones y las cartas), pero mirando hacia atrás, me di cuenta de que alguien que, en ese momento era mi jefe, se aprovechó de mí”, dijo Cazalet.
Madonna tenía 32 años y Amanda 25 cuando esta última trabajaba para el diseñador francés Jean-Paul Gaultier, de quien era su musa. La “Reina del Pop” fue a un desfile del modisto donde Cazalet desfilaba. Ahí fue cuando la cantante la reclutó para grabar.
“Fue un trabajo extraño. Había estado modelando durante seis años para entonces, pero era la primera vez que había estado en un escenario así”, contó la modelo.
En el vídeo, la intérprete caminaba por un pasillo de Hotel Royal Monceau, de Paris, donde se veía angustiada y cansada. Luego, en la habitación, era seducida para tener relaciones sexuales con un hombre y una mujer, interpretados por Amanda. “Entré a la habitación donde estaba siendo filmada y me dijeron que comenzara a besarla en una cama. Madonna y yo estábamos muy cerca, nuestras manos estaban una sobre la otra”, recordó Cazalet.