Exmarido de Karla Luna aparece con sus hijas y Karla Panini

Américo Garza, habló de lo sucedido tras la muerte de Karla Luna y el supuesto rapto de sus hijas. Garza es padre de las pequeñas Nina Victoria y Sara Valentina además aclara los rumores que aseguraban que se llevó a las niñas tras engaños aclarando que hasta le dicen mamá a Panini, pues se ha ganado su cariño y sus corazones.
“Las niñas tienen mucho tiempo conviviendo conmigo y mi esposa; en nuestra casa ellas tienen su propia recámara”.
Con su triste partida, Karla Luna dejó un vacío enorme así como lo era su corazón de guerrera, en sus mayores tesoros de la vida.
Más de dos semanas después de haber fallecido, su hijo Rubén Luna ha compartido las palabras más tristes que jamás había escrito.
En uno de sus dos post en su perfil de Instagram, publicó una fotografía donde aparece abrazado de su hermosa mamá.
Rubén Luna señaló que pasan y pasan los días, pero no puede asimilar que ya no este junto a él:
“Madre mía pasan los días y aun no puedo asimilar esta triste situación por la cual estoy pasando, dejaste un hueco muy grande que nada ni nadie llenara”.
Hasta ahora, el único hijo varón de la comare morena, se había mantenido en silencio sobre el fallecimiento de su mamá.
Aunque cabe recordar que dos días después de morir Karla Luna, compartió en sus Instagram Stories, una emotiva ilustración de su mamá con el texto: “Mi Reina”.
Rubén Luna habló sobre lo fuerte que fue su mamá en su lucha contra el cáncer, manifestando que la guerrera (Karla Luna) estaba herida de muerte. Dio a conocer que el doctor que atendía a su mamá, les hizo saber que quedaba poco tiempo y solo un milagro podía salvarla.
Te comparto el texto completo de Rubén Luna: Como quisiera decirte un poema pero ya te fuiste, escribí algo en estos días tristes donde la soledad se convierte en tu mejor compañía.
Madre mía pasan los días y aun no puedo asimilar esta triste situación por la cual estoy pasando, dejaste un hueco muy grande que nada ni nadie llenara, es algo con lo cual tendré que aprender a vivir y al igual que tú, sonreír, aunque por dentro sea muy diferente, conservo en mi mente miles de recuerdos, buenos y malos, me queda claro que siempre diste todo por nosotros y que a lo malo siempre le veías algo bueno que nadie más veía, por tu manera optimista de ver la vida, por más mala que fuera la situación nunca te acobardaste ni cediste.
El doctor dijo que era una manchita, me intento convencer, resulta que esa manchita era cáncer y ya no había mucho que hacer, la guerrera estaba herida de muerte, nunca nos dijeron cuánto tiempo le quedaba pero en pocas palabras dependíamos de un milagro o correr con suerte, ella me tranquilizó mentalmente, no hay duda que tus perspectivas ante todo eran totalmente diferentes, mientras yo me desahogaba y apretaba los dientes, tú seguías con tus rutinas de trabajo y de toda la familia al pendiente.
Ella se fue un día nublado y frío, con ella estuvimos mis hermanas, familia y yo hasta el último momento, les puedo decir que tuve la fortuna de la cual le doy gracias a Dios por permitirme bendecirla darle el último abrazo, el último beso, la última bendición y mis últimas palabras.