Una madre siempre tendrá todo el peso de la responsabilidad de su familia sobre sus hombros y pocos pueden entenderlo. El trabajo de una madre es de tiempo completo, aunque tenga otras obligaciones y compromisos sus hijos siempre están en el primer lugar. De hecho las mamás se encargan de hacer ese trabajo invisible en beneficio de toda la familia, que nadie ve o valora y que por supuesto tarde o temprano termina agotándolas. Frases como “mamá no encuentro mis zapatos”, seguidos de respuestas tales como “están debajo de la cama” o “mamá no encuentro mi juguete”, son mucho más comunes de lo que pesamos. Para algunas personas, incluida la pareja, puede parecer que saber dónde están esos objetos perdidos es algo común y sin valor, pero se trata de una labor que las madres realizan con amor y paciencia.
 También están las demás responsabilidades, como llamar para pedir la cita en el pediatra, investigar cual es el mejor alimento para los hijos, incluso estar pendiente de las materias que verá al siguiente día en el colegio para que no olvide el libro de matemáticas. Claro que muchas mujeres cuentan con el apoyo de su pareja, pero aunque ellos lleven al niño al pediatra, por ejemplo, probablemente no tenga idea de cuándo le toca las revisiones periódicas, ya que no están al día con ese tipo de información. Cuando en el colegio le dicen a los representantes, “su hijo debe venir disfrazado de…” es ahí cuando aparece de nuevo mamá al rescate, ella generalmente será la encargada de recordar cuál es el motivo del disfraz, para que día se necesita y hasta se encargara de hacerlo con sus propias manos.
 Puede que no lo parezca, pero toda esa acumulación de trabajo que algunos ni siquiera son capaces de valorar, termina por agotar a las madres, no en vano una investigación publicada en la revista Frontiers in Psychology, sugiere que el 12.9% de las madres sufre de agotamiento extremo, diferenciándose de los padres quienes ocupan solo el 11.6% de las estadísticas. Cabe destacar que el trabajo invisible continúan aun en la noche, cuando mamá intenta relajarse y dormir, su cabeza simplemente empieza a dar mil vueltas, recomendándole todo lo que tiene pendiente por hacer, tanto para ella, como para toda la familia. Es importante tomar en cuenta que el trabajo del hogar se realiza en pareja y debe ser compartido, aunque no resulta fácil desligarse por completo de las tareas pendientes, con organización y planificación es posible llevar una vida más equitativa. Pero claro, seguro ese plan también debes idearlo tu misma.